Un martes de carnaval. Verónica Mendoza Díaz.

Un martes de carnaval, de gitana me vestí, me fui al salón de baile y mi novio estaba allí. Como no me conoció, por un brazo me agarró. Hecha la suerte gitana, la suerte que tengo yo.
-Hombre guapo si lo eres y tienes buen corazón, la única falta que tienes, que eres falso en el amor.
Tiene dos comprometidas con palabritas de amor. Una es alta y morena, la otra rubia como el sol. 
No te cases con la rubia que serás un desgraciado, ¡cásate con la morena y serás afortunado!
Pepito no hizo caso, con la rubia se casó. A los tres meses y días, a Pepito le pesó.
-Si la rubia vale un duro, la morena vale dos, yo me voy con lo más caro, que lo más caro es lo mejor.
A la morena la quiero, a la morena la adoro, a la morena le doy, la llave de mi tesoro.

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