Ardiente atardecer
Quiero soñar despierta
Un viaje que nunca olvidaré
El susurro del mar y las olas
Las deseo yo escuchar.
Raquel.
Si te vas, te añoraré.
Si te vas, yo moriré.
Eres como un huracán que pasa
Y deja mu corazón destrozad.
Mi corazón esta roto,
Roto en mil pedazos.
Y únicamente tus caricias
Podrán curarlo.
Por eso debes regresar,
Vuelve amor mío.
Sin ti me encuentro perdido en este mundo,
Sin ti y no soy nada.
Al borde de la muerte.
En ese oscuro acantilado,
Sentado en una de sus orillas,
Me sentía muy desafortunado,
Pensando en sus cosquillas.
Miraba hacia al horizonte y no veía nada,
Solo se escuchaba el bramar de las olas,
Rompiendo monstruosamente
Contra las montañas.
Muchas veces,
La besaba y me creía un vampiro,
Y ahora pienso,
Por qué de este acantilado no me tiro.
Sentado en esta piedra,
Los zapatos me quito,
Pienso en ella por última vez,
Un suspiro más, salto y me tiro.Te buscaba siempre o te asustaba
Te venía venir o te llamaba
Nunca comprendí tu infiel mirada
Pero un día supe que me engañabas
En otro mundo igual no hubiera pasado
Donde solos tú y yo hubiéramos estado
Equivocada o no yo nunca he estado
Pero en ese momento entendí
Que no valía la pena sufrir
Contigo aprendí a llorar riendo
A soñar bailando
Todo lo que pude te lo di
Pero aún así no volviste
Ahora comprendo las noches sola
Ahora sé cómo verdaderamente eres
Como yo estoy nadie lo estará por ti
Como yo te trate nadie te va a tartar.