Poema sobre el mar . Jennifer Pérez Suárez

La niña y el mar.

 

Me gusta el movimiento

perenne de las olas

que parecen niños que en una ecuación,

los unos con los otros buscan diversión

y juegan a las bolas.

Yo también fui niña y quise jugar

bajo la luz preciosa de un clima veraniego

locura de niña que solo piensa en juego

inocente amiga del terrible mar.

Yo empecé a gozar  romances y baños,

era demasiado el tesoro que había

 y resultó pequeña mi ingenua alcancía

con una dimensión de solo trece años.

Traicionera tormenta escondida venía,

mi amorosa y bella ola se rompió

y mi alma vaciada pronto se llenó

con el agua con sal, que la traición traía.

Las nubes del recuerdo me quieren mojar

porque era tan rica y me quedé tan pobre

me brota por los ojos un agua tan salobre

como el agua del mar.

Vaya que inocencia, no saber las olas

cuando hay una niña que está llorando a solas

vaya que pobreza, la naturaleza

Me sabe a tristeza

cuando miro al mar.

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